De última, una foto es una representación: Re-Presentación, una vuelta a presentar. Yo estuve ahí decía Barthes. Yo, mediante una foto, represento, vuelvo a presentar -con mis recortes, con mi objetivo, con mi formato, con mi elección de colores, con mi soporte, con mis mejores o peores condiciones técnicas- lo que pasó.
Una foto es una puesta en escena, y como tal, es limitada; pero en ese límite está la riqueza de la foto, como está la riqueza de cualquier arte.
Se le podría reprochar a Miguel Angel que el David es solo blanco y en "relidad" David era de colores, que el David de movía y la escultura es estática?
Lo mismo pasa a nivel del discurso: cuando alguien me habla, cuando narro algo, siempre hablamos de cosas que son inabarcables y solo tengo medios mas o menos limitados, siempre es re-presentación. El género periodístico pide que hayan sido hechos realmente pasados, un género de ficción no está sometido a esto.
Este asunto de la representación, de la imposibilidad de tomar lo real no es poca cosa y no es fácil. Ya estuvo Platón comiéndole la cabeza al pobre Glaucón con la fábula de la caverna. Kant nos decía que solo percibimos fenómenos, nunca lo real. Pero claro, no vamos a resolver más de dos mil años de filosofía en cuatro líneas...