Yo creo que empecé a mirar fotos en serio -y a querer hacer fotos- un día en que quedé fascinado con unas fotos del amigo Rodchenko (1891-1956).
Sus fotos poseen una fuerza inusual, sus puntos de vista son casi forzados. Nunca hizo fotos fáciles: Picados, contrapicados, composiciones forzadas pero de gran dinamismo. Jamás una foto suya va a pasar desapercibida. Son casi el colmo de la subjetividad y trató todo el tiempo de conjugar dos ideas casi contrapuestas: Propaganda, mostrar de una manera brutal, y no hacerles fáciles las cosas al espectador.
En el año 1928 escribió en su manifiesto: “Si se desea enseñar al ojo humano a ver de una forma nueva, es necesario mostrarle los objetos cotidianos y familiares bajo perspectivas y ángulos totalmente inesperados y en situaciones inesperadas…”
Eliminó casi el detalle innecesario y puso énfasis en la composición, especialmente oblícua, si era necesario incluir rejas, cables o caños los buscaba. La importancia estaba en las tensiones espaciales de la composición, en sus interrelaciones.
Escultor, pintor, fotógrafo e ilustrador. Pionero del constructivismo soviético. Llevó al extremo los fotomontajes que iniciaron los dadaístas alemanes. Iniciador del diseño gráfico con portadas de libros, afiches de cine y carteles de propaganda.

Rorchenko en 1934

Stepanova with a cigarette, 1924

The poet Vladimir Mayakovsky, 1924

The Critic Osip Brik, 1924

On the telephone, 1928

Gathering for the demonstration
in the courtyard of the VChUTEMAS

Chauffeur, 1933

Pioneer, 1930

Working with an orchestra, 1933

Muchaca con Leica, 1934

Escalera de incendio

Horse race, 1934